Me tomó algún tiempo encontrarlo, pero finalmente volví a dar con este artículo muy a propósito para quienes trabajamos adaptando textos de otros a otra lengua.

La conclusión, tenemos trabajo para rato. Aún así, eso significa también que hay, y seguirá habiendo, muchos por ahí que hacen de nuestro idioma ropa de trabajo o que creen que una traducción, entre más literal, más precisa.

Cómo no traduccionar instruccidas, por Daniel Samper Pizano